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jueves, 21 de enero de 2010

ultimas cronicas de nueva zelanda

ACTUALIZACIÓN FOTOS: lake tekapo
ACTUALIZACIÓN FOTOS: chrsitchurch


Parece mentira, y perdonad que me repita, la rapidez con la que el tiempo pasa. Y es que ahora mismo me encuentro escribiendo estas líneas desde el avión, ya de vuelta a casa (pese a la parada de dos noches en Singapur).Abandono Nueva Zelanda, un país que creo hay que visitar antes de morir. Como tantas cosas.

Atrás dejo un país verde, acogedor, agradable y sobretodo, espectacular. Magníficas montañas, imponentes valles, blancos glaciares, lagos pintados de infinitos colores, temibles volcanes, arte ancestral... cuaantísimas cosas. Pero, una vez más, dejo amigos. Amigos de viaje, que ahora con herramientas como el facebook tengo la oportunidad de ir desarrollando desde Barcelona.

Los últimos días en Christchurch han transcurrido con aparente tranquilidad, y más teniendo en cuenta los acontecimientos de estos últimos días. Aunque, por supuesto, no has estado exemptos de anécdotas, sucesos y sustos.

El domingo Eva y yo nos dirijimos al pueblo de Lake Tekapo, un pueblecito que lleva el nombre del lago que lo acompaña. Aguas turquesas que pudimos disfrutar mientras caminábamos en el circuito de 3 horas que discurre por su perímetro (o parte de él, porque el lago es bastante grande). Fue uno de los últimos grandes espectáculos de este viaje... aunque no el último.


Por la noche nos apuntamos a un tour para ir al observatorio que hay en la cima de un monte cerca del lago también. El pueblo está iluminado con luces naranjas poco agresivas, y ningún foco de luz se dirije directamente al cielo, sino al suelo. Todo con tal de proteger el cielo tan BRUTAL que tuvimos la suerte de apreciar sin ninguna nube y, además. sin luna. Los astrónomos consideran la luna, literalmente, un "contaminante lumínico". Así que, con la ayuda de varios telescopios, gozamos quizá el mayor espectáculo desde que estoy aquí. No hubo nada que se nos escapara. La Vía Láctea (aquí Milky Way), la Southern Cross (una cruz aue sólo puede ser avistada desde algunos países del Hemisferio Sur), nebulosas de nombres similares a "Alfa-Omega Orionus number 2". Seguramente el nombre lo deben escoger los publicistas españoles de yogures, con sus bífidus y vitaminas que, según min punto de vista, se inventan.


En el viaje de Mt Cook a Lake Tekapo debo decir que creo estuve cerca de la muerte, o por lo menos nos habríamos llevado una buena ho... un buen golpe. A unos 20Km de nuestro destino final, uno de los neumáticos reventó mientras trazaba una curva a 100 Km/h.Milagrosamente (serán las velas de mi madre) no perdí el control del coche, aunque no pude ahorrarme algún que otro trompo. Cosas del destino, en aquél momento no había ningún coche o camión en sentido contrario, y no pasó nada.
Al cambiar la rueda, pude ver que lo raro fue que no reventara antes. El neumático estaba completamente deshecho, fruto o de su mala calidad o de que ya me lo dieron en malas condiciones. Di por hecho que estarían en buenas condiciones cuando recogí el coche, así que fue la única cosa que no revisé. A más inri, la rueda de recambio estaba a menos de la mitad de la presión normal, con lo que los último Km se hicieron complicados. Aquí hay pocas gasolineras. Además... era domingo, sin cobertura... otra aventurilla. Qué pena que no sacara ninguna foto del momento. Ni del gato, uno de los más inútiles que jamás haya visto y creedme... en Australia los he visto de malos.

El día siguiente ya pusimos rumbo a Christchurch, parando un par de horillas a medio camnino, pues Eva se apuntó a un Skydiving. Yo esta vez me quedé en tierra; no hay que tentar más la suerte, ahora que ya estamos tan cerca de la meta.


10 km antes de llegar a la ciudad, hay un centro dedicado a la Antártida, y pasamos parte de la tarde. Un centro donde puedes hacer muchas cosas, aunque destacaré tres de sus atracciones:
- El viaje en el oruga-amfibio, que funciona igual de bien por tierra que por agua. Me decepcionó que no pudiera volar también.
- Los pingüinos, o pingüinitos. Permitidme la licencia de usar la palabra "monada" para describirlos! O ver las fotos :-)
- La habitación donde se simula una tormenta de viento y frío antártico. A -20ºC... creedme, hace frío. Y más se te tiras por toboganes de hielo y haces el payaso por más de 20 minutos.



Después fui al aeropuerto a dejar algo de equipaje en una taquilla, para ahorrarme el trajín de las maletas, e hicimos el chek-in en el hostel. Aquella noche le cociné a Eva uno de mis pescados con patatas, que veo que es algo que sólo existe en España y la gente siempre me aplaude.

Al día siguiente (ayer), dediqué la mañana a tareas administrativas (dar de baja internet, pagar la factura, devolver el coche, lavarlo antes, escribir una queja por lo ocurrido con la rueda...). Después comimos en un japonés, y dimos un paseo por la ciudad. Christchurch es la ciudad más antigua de Nueva Zelanda, y es por eso que mantiene un encanto por algunos de sus edificios. Además, me dio la sensación que hasta se puede comer bien. Y así fue cuando por la noche descubrimos un restaurante español, llamado Pedro's. Ya iba escarmentado de varios fiascos con restaurantes españoles, pero este me dio buena impresión... y joer... QUÉ ESPECTÁCULO: Gazpacho de verdad, gambas al ajillo, chipirones en su tinta, angulas, un Sauvignon cojonudo (así me lo describió Iñaki, el sobrino de Pedro, el dueño), crema catalana y plátano frito... Eva ya está planeando pasar algunos meses en España. Yo he definido este fenómeno como "food culture". A la gente le gusta ese término jeje.


Hoy día dispar. Triste y feliz. Triste porque dejo atrás grandes recuerdos, amigos... feliz por todo lo que viene ahora. Me da igual la crisis o la depresión. Vengo con ganas y las pilas cargadas.Antes de ir al aeropuerto, Eva me ha cocinado unos pancakes tradicionales holandeses (mmmmm), y me he dirigido al aeropuerto con mi equipaje... y sus kilos de más. Menudo susto me he llevado cuando me han dicho que tenía que pagar... 60 dólares! por cada Kg de más. Un absoluto disparate... y más teniendo en cuenta que por parar en Singapur tenía que pagar el doble. Ni el más gordo de los gordos sintió el miedo que sintió yo delante de la balanza. Y zas. casi 600 dólares de sobreequipaje.Solución: "Señor, déjeme unos minutos que organizo el equipaje que voy a tirar". No me preguntéis cómo... pero he conseguido pasarlo todo, entre equipaje de mano y equipaje facturado, sin pagar un solo dólar. Eso sí, me he tendo que deshacer de mi jabón. Pero no del saco de dormir o de la manta, que aunque sean objetos completamente inútiles a estas horas, me haría ilusión que llegaran a Barcelona. Sobretodo por la manta. Parece mentira cómo se le puede coger tanto cariño a un objeto inanimado. Ahora entiendo la historia de amor del Gran Lebowki con su alfombra.

El avión es mucho menos de lo que esperaba. No está mal, y me dan bien de comer, pero esperaba algo ultra-moderno y para nada. He visto un par de películas, "This is it", de Michael Jackson, y una de dibujos... basada en la lluvia de comida en una isla donde antes sólo comían sardinas. Me quedan más de 4 horas de viaje, y ya tengo ganas de llegar. Como siempre, me ha tocado el típico gilipollas que nada más subir al avión reclona su asiento y no lo toca ni cuando tiene que comer. Ello implica que casi no puedo ver mi televisor, pues son de esos de pantalla líquida antiguos que si los ves con ángulo casi no se ven. Ojalá se le caiga la cerveza encima como me pasó a mi el día de mi venida a Nueva Zelanda.

La primera cosa que haré al llegar al hotel de Singapur será colgar las fotos y actualización, así que aún no os puedo contar nada del país. Supongo que mañana sí. (MENTIRA, HE TENIDO QUE ESPERAR A LA MANANA SIGUIENTE)

Gran abrazo!!!

sábado, 16 de enero de 2010

año I

ACTUALIZACIÓN FOTOS: te anau - omarama
ACTUALIZACIÓN FOTOS: mt cook village


Hola!

Han sido un par de días sin actualización... pero es que ya me veo tan cerca de casa que no sé si merece la pena jeje. Naaahhh... la verdad es que tampoco me había pasado nada lo suficientemente interesante como para actualizar.

Hace un par de días tenía pensado visitar Doubtful Sound, pero al comprobar que se predecían fuertes lluvias, decidí dejarlo para el día siguiente... aunque luego estuviera completo y no pudiera ir. El hecho es que al final no hubo lluvia, sino el mejor día de sol desde que estoy aquí. Y no sé por qué narices me creí la predicción, puesto que en Nueva Zelanda SIEMPRE se equivocan. No os quejéis nunca más del hombre del tiempo español: él no es malo. Se equivoca a veces. Aquí, os lo juro, siempre. Así que mi plan fue quedarme en el hostel cagándome en... mala suerte, hasta que al final Eva me convenció para ir a Brod Bay, una playa en el lago de Te Anau. Cogioms un taxi-barco y estuvimos en la playa un par de horillas. Después volvimos a pie hasta Te Anau... parecía más cerca pero nos llevó un tiempo.


Al día siguiente llegamos a Wanaka, otra vez, ciudad de paso camino de Omarau (próximo destino). Eva tenía que saltar en paracaídas pero las nubes se lo impidieron. Así que nos pasamos por el Puzzling World otra vez, donde tenía pendientes un par de fotos que no pude sacar el día que fui por estar solo.



Omarama es un pueblo enmedio de Mt Cook y Twizel, en el cual tuvimos que hacer parada por estar todo lleno en Mt Cook (nuestro destino prioritario). Pero el hostel estaba la mar de bien, con su jardincillo y su simpático gerente, un hombre que tenía sus memorias escritas en un libro encima de la mesa del comedor. Me puse a leer un capítulo de su vida, pues pensé que si alguien escribe sus memorias es porque tiene algo que contar. Resultado: su hija muerta (prometida y a punto de ser doctora), su esposa muerta, su hijo drogadicto (hasta hace poco)... me limité a decirle que había leído un capítulo de sus memorias, y que quería felicitarle por seguir adelante. Al hombre le vi agradecido, y me contó un poco lo que pasó, y como lo superó. Sin duda, cada hombre, cada mujer... cada persona en el mundo tiene una historia que contar.


Hoy ha sido un buen día. Mt Cook es un pueblecito cuya gracia es el entorno, y a eso hemos venido. Hemos completado un par de rutas, la más espectacular sin duda la del Valle Hooker. Glaciares, lagos con icebergs... parece increíble que a día de hoy este país aún me pueda sorprender. Como anécdota... en el aparcamiento me he encontrado un coche igual que el mío con matrícula AZA555. La mía: AZA554. Increíble. Además, cada día me voy encontrando gente que he ido conociendo a lo largo del viaje. Es espectacular.


Como colofón final, magnífica puesta de sol. El sol parece fuego.


Mañana rumbo al lago Tekapo, donde haremos una ruta de 3 horas, y pasaremos noche. Ya poniendo rumbo a Christchurch, desde donde saldrá mi avión destino Singapur. Qué raro se hace...

Por cierto, hoy empieza mi año nuevo: 17 de enero, día de mi partida. Otra satisfacción.

Gran abrazo.

miércoles, 13 de enero de 2010

milford sound

ACTUALIZACIÓN FOTOS: queenstown
ACTUALIZACIÓN FOTOS: milford sound

Una vez ya repuesto de los sustos de los últimos días... ya me veo en condiciones físicas (y técnicas) de actualizar en condiciones. Primeramente, adjunto fotografías de lo que fueron mis días en Queenstown, incluyendo:
1) Bungy-Jumping (observar el detalle del lavabo de minusválidos, por favor)


2) Arc Swing


3) Jet boating


4) Fotos de fiesta con mi amigo Rory


Al final no hubo sangría. No vi entusiasmo, y yo necesito del calor del público para emprender algo grande. El único al que vi enchufado fue a Rory, un chico de Londres, con el que nos fuimos de fiesta y, al día siguiente, hicimos el debut oficial en el que en unos años debe ser deporte rey, el firsbee-golf, o lo que es lo mismo: "El golf del platillo volante".


18 hoyos, 18 objetivos. Lástima que nuestro frisbee era de 1,5 euros, y Rory se cargó 2 (por lo tanto tuvimos que comprar 3 para acabar la partida). Gané yo, con un sorprendente -3 bajo la puntuación de Rory. Eso sí, +50 sobre par. Existen discos especiales para ese deporte, mucho más pesados y con mayor estabilidad. Impresionante.

Por la tarde recogí a Eva en la estación de bus y nos dirigimos a Te Anau, desde donde hoy hemos partido al parque nacional de Milford Sound, considerado uno de los lugares más bellos del planeta... y más lluvioso también (aunque hoy tuvimos relativamente suerte). La carretera que conduce hasta él es inenarrable, y discurreentre montañas y valles (manteniéndose casi siempre cerca del nivel del mar, con lo cual la sensación de grandeza es mayor) que te obligan a parar cada poco.


Al llegar al pueblo de Milford Sound (170 habitantes), Eva y yo hemos hecho un mini crucero de dos horas por el Sound (bahías), navegando entre cascasas, imponentes montañas y vida animal (aves y focas). Parte el Señor de los Anillos también fue rodada aquí.


Una vez acabado el crucero, hemos ido parando por los lugares que, al subir, nos habían parecido interesantes. El más espectacular de ellos, seguramente, un glaciar el cual hemos podido pisar... y hasta entrar en la cueva de desagüe, metros allá. Todo ello rodeado, esta vez exageradamente, de montañas repletas de cascadas, cielos enbravecidos por las nubes y cimas de picos dos mil metristas dignos de postal.


Al volver al hostel, Eva (que es vegetariana... TERROR!) me ha preparado unas verduras al horno que, la verdad sea dicha, no estaban nada mal. Lo mejor, por supuesto, el ahorrarse cocinar. Eso sí... mañana le toca al menda. Mañana tenía que ser el día de visitar las Doubtful Sound, otro espeluznante paraje que se halla más al sur y al cual sólo se puede acceder vía tour (y son caros). Eso sí... la gente que ha estado allí lo describe como remarcable. Algunos hablan incluso que mejor que Milford Sound. ¿Será verdad? De todas formas, mañana se auguran lluvias (de hecho, es negra noche y llueve a cántaros) y, para pasado mañana, se augura Sol. Así que he modificado ligeramente mis planes para poder ubicar esa visita en dos días. Todo ello en una agenda apretadísima antes del día 20, día en que empezamos a poner rumbo a casa... immensa alegría que tengo ya de veros, ni lo imagináis.

Un abrazo grande.

martes, 12 de enero de 2010

1... 2... 3!

Nevis Bungy, 134m



Nevis Arc, 300m arco, 70m caída libre, 160m altura (el swing más alto del mundo)



Shotover Jet Boating, lancha rápida entre cañones

Queenstown fue fundada para la aventura, para el deporte de riesgo. Y me he quedado con ganas de más, pero ni el tiempo ni la economía da para más. Y porque no decirlo... tampoco es que mi cuerpo dé para más de sí. Han sido muchas emociones fuertes concentradas en un mismo día...

Saltar al vacío es algo que jamás se me habría ocurrido hacerlo en casa, pero como estoy lejos... todo vale. Esa voz de la consciencia que me solía decir "esto es peligroso, no lo hagas" no la tengo aquí, así que... a por ellos.

Ayer por la noche conocí a un chico inglés, Rory, con el cual nos fuimos de fiesta. Lo pasamos bien, y quedará una buena amistad con él. Hoy nos hemos ido a jugar al frisbee-golf... prometo colgar fotos mañana, porque hoy estoy cansado y mañana quiero madrugar.

Hoy he recogido a Eva, la chica holandesa que conocí en Rotorua, y hemos ido juntos a Te Anau. Viajaremos juntos los próximos X días. Me llevo bien con ella, es agradable y buena chica. Mañana cuento más!

Gran abrazo...

domingo, 10 de enero de 2010

ya estamos en queenstown!

ACTUALIZACIÓN FOTOS: wanala (diamond lake) & queenstown

Bienvenidos a Queenstown! Capital mundial de la aventura, el deporte de riesgo. Vengo dispuesto a todo, y mañana he planeado una nutrida jornada que, a no ser que la lluvia haga feroz acto de presencia, puede ser histórica (para mí).

La mañana en Wanaka ha estado protagonizada otra vez por la lluvia... una lluvia que me ha impedido realizar un recorrido de 4h entre glaciares y montañas, el Rob Roy Track... o algo así. Así que he tenido que cambiar los planes, la ruta... y me he acercado a un punto de información, que suelen estar bastante bien, a pedir qué ruta podía hacer. Y me han recomendado una por el Diamond Lake, donde se grabó parte del Señor de los Anillos (La tierra de Rivendell... los que hayan visto la peli lo sabrán. Yo no). Una ascensión a la Rocky Mountain con visión panorámica 360º, con vistas al lago Diamond y lago Wanaka.


La lluvia y el viento han complicado un poco la tarea, y pese a que vestía mi preciada camiseta azulona astur no he tenido más remedio que abrigarme con material waterproof. Menos los tejanos... que han quedado empapados 100%. Una vez en la cima, me he comido mi bocadillo de jamón dulce, mirando como las nubes portadoras de lluvia se iban acercando cada vez más... en las fotos veréis paisajes espectaculares.


Bajando he conocido a Matilda, una chica francesa que viajaba con un amigo del cual me ha confesado que estaba hasta los cojones. Una chica guapa, como la mayoría de gente de por aquí, con la que me he despedido con un hasta la vista para, acto seguido, emprender mi camino a Queenstown. El viaje entre las montañas ha quedado deslucido otra vez por la lluvia, pero al llegar a la ciudad (o pueblo) ésta ha cesado. Tiempo para dar una vuelta y comprar algo de comida. Hoy he cenado muy bien. Además, en el hostel he conocido gente muy maja, inclusive dos chicas austríacas que, muy amablemente, he invitado mañana a que prueben mi mundialmente famosa sangría. jejeje. Soy perverso. De ser así, no esperéis ninguna actualización mañana, salvo sorpresa.


Queenstown está bien, pero como vengo diciendo, aquí los pueblos/ciudades carecen de encanto histórico. A destacar la tienda de productos oficiales de los All Blacks, la selección nacional de Rugby. También he visto restaurantes que aparentaban estar bien.

No quisiera despedirme sin comentar el motel más cutre y hortera que jamás haya visto.


A destacar:
1) Tiene nombre de futuro arquitecto inútil
2) Mira que hay números en el mundo... pero tenía que estar en el 69. Caliente como tú, sr. XYlés (despejar X e Y)
3) Hay vacantes. A nadie se le ocurriría hospedarse ahí.

Bromas aparte, me ha hecho gracia (hasta ilusión) ver ese hostel ahí, sr Molés.

Me despisto hasta la próxima! Gran abrazo!!

sábado, 9 de enero de 2010

haast pass

ACTUALIZACIÓN FOTOS: haast pass

Qué viaje hoy! Wowww

Me he levantado sobre las 8:00h, dispuesto a conducir de Haast hasta Wanaka, una ruta de no más de 170 Km pero llena de caminatas por hacer y, sobretodo, cascadas. Unas cascadas alimentadas por las torrenciales lluvias caídas estos últimos 3 días. Y la ruta, sin duda, mereció la pena. Roaring Billy Falls, Thunder Creek Falls (la de la foto de abajo), Fantail Falls...


Pero además he sobrepasado el Gates of Haast, un imponente río que separa el Haast Past. Bien, no sé exactamente como va el rollo de los nombres, me he liado un poco, pero sea como fuere, muy bonito todo. Seguramente una de las rutas más bellas que jamás haya completado. Y seguramente también la más peligrosa, pues es imposible mantener la vista en la carretera a cada segundo. El efecto "oohh" está presente permanentemente.


También he cruzado las Blue Pools, unas piscinas-río muy azules, creando otro brutal efecto de color.


He siguiendo bajando al sur, por esa misma carretera que, en una parte, discurre entre dos lagos conocidos como los "Twin Lakes" (lagos gemelos), el Wanaka y el Hawea. Adivino que en día de pleno Sol tiene que ser mejor aún, pero tampoco desmerece en día nublado.

Al cabo de unas 3 horas largas he llegado a Wanaka, donde antes de realizar el check-in en el hostel he visitado el Puzzle World, un museo de puzzles y efectos visuales muy muy interesante. A destacar el laberinto que incluye, en el cual tienes que lograr llegar a las cuatro esquinas (donde hay unas torres de colores distintos) y, después, tienes que salir. He de decir que al cabo de media hora, y haber conseguido llegar a una sola torre, he tomado una de las salidas de emergencia pronunciando las palabras: "a tomar pol culo el laberinto". Eso sí, la risa que me daba al volver de un cul-de-sac y ver que alguien pretendía tomar el mismo camino que yo había tomado. jaja.


Check-in en el hostel (muy correcto) y me he ido al Cine Paradiso, un cine poco convencional, con sofás, butacas (de salón) y hasta... un coche! Me ha encantado, muy retro. Se escuchaba más el ruido de la película (el rollo) que la película en sí. También ha sido la primera vez en un cine que me he comido una pizza de champiñones con doble extra de queso y dos cervezas de destilación propia. Escandaloso. También preparan galletas gigantes durante el intermedio (siempre hay intermedio). La película se llamaba "The Soloist" (El solista), y si me preguntáis si es buena o no... pues... mierda de inglés. Ni idea.


Ahora estoy relajado en el hotel, enfrente del lago Wanaka en el pueblo de Wanaka. Relajado intentar descubrir el paradero de las gafas que mi madre me mandó por UPS días atrás. Ellos dicen que están entregadas, en el hostel dicen que aquí no han recibido nada. Es sábado tarde (oficina UPS cerrada, mañana domingo también), en la oficina española no quieren saber nada (la culpa es de la oficina neozelandesa, llama a ellos) y yo que me voy mañana... total, algo más que añadir a mi lista de objetos perdidos jaja. Hay que tomárselo con humor... porque la vida es para eso. Aunque joda.

Gran abrazo!!

viernes, 8 de enero de 2010

volando voy...

ACTUALIZACIÓN FOTOS: fox glacier & jackson bay

Siempre había sabido que algún día volaría en helicóptero. Lo que no sabía era que no sería del RACC, ni tendría ninguna pierna rota por esquiar inadecuadamente. No, ha sido muy diferente.


Ayer reservé un vuelo de 50 minutos alrededor de los glaciares y el Monte Cook... un poco movido por la rabia de la lluvia. Hoy ha sonado el despertador a las 6 de la mañana, con la posibilidad de acercarse al lago Matheson de buena mañana para ver reflejadas las montañas en él, en una hora aún sin viento. Sin embargo, las gotas de agua se podían escuchar retumbar en el tejado de mi habitación, lo cual ya ha deslucido mi día de buena mañana. He decidido seguir durmiendo hasta las 8:00, hora en que me he acercado a Fox Glacier, el otro glaciar sito a unos 25 Km del Franz Josef Glacier, donde tenía que acercarme a preguntar por si el helicóptero surcaría o no su vuelo. El cielo estaba encapotado, así que mis expectativas eran nulas. Y me han dicho que preguntara de nuevo a las 9:45h, que igual despejaba. Y vaya... no ha podido ser el vuelo de 50 minutos, pero ha sido uno de 20 que ha aterrizado a lo alto del glaciar Fox, que de otra forma no lo hubiera podido ver, pues está cerrado al público debido a los desprendimientos de rocas en su acceso.


El vuelo ha sido espectacular, y el glaciar visto desde arriba es impresionante. El aterrizaje ha servido para sacarse unas fotos en la cima del glaciar y empaparse los zapatos (o playeros) de nieve. Espectaculares las cascadas debidas a las lluvias. Parece de película, quita el hipo.

Una vez acabado el vuelo, me he acercado al Lake Matheson... a ver si había o no reflejo. Por supuesto que no, pero no deja de ser un bonito lago. Además he podido ver una anguila! Que imagino no debe de ser habitual.


Una vez acabada la caminata de hora y media, donde he conocido una anciana pareja neozelandesa muy amable, he probado suerte y me he acercado al mirador del glaciar, a ver si lo habrían abierto o no al público... y por supuesto que no, pero algo pude ver desde el aparcamiento, además de más cascadas!


Conduciendo hasta Haast, he podido observar varios de los efectos de las lluvias en las carreteras. Además, más tarde he comprobado cómo no he podido completar algunas rutas a pie por caída de árboles. Ha sido especialmente ilustrativo el momento en el cual me he desviado por una carretera secundaria para ir a ver unas montañas rojas que se presentaban muy bien pero a las cuales no he podido llegar... por eso:


Carretera cortada. No había ninguna señal que avisara del peligro, o me impidiera pasar. Simplemente no he tenido "huevos". Media vuelta y a otra cosa mariposa.

Bruce Bay ha sido otro de las paradas en el camino. Una agradable bahía (pese al viento) donde la gente tiende a erigir monumentos de piedra, apiladas una encima de otra. Yo, que no estoy para ese tipo de infantiladas, me he limitado a hacer una torre de sólo 5 piedras. P'a que no se diga que no lo he hecho, pero tampoco perdiendo más tiempo del necesario.


Una vez llegado a Haast, he cumplido con el trámite del check-in del hostel y me he dirigido a Jackson Bay... una ruta de 50 Km (ida) en la que esperaba encontrar más cosas y no me ha aportado muchas cosas. En principio debía ver focas y pingüinos, y todo lo que he podido ver ha sido un pájaro, dos caballos y una especie de vaca. En Nueva Zelanda no hay bichos.


Vuelta al hostel... y me he regalado unos huevos revueltos con calabacín, patata, cebolla y ajo que no estaban nada mal. Básicamente es lo que he podido encontrar en el súper. O eso o súper-noodles instantáneos, de los cuales acabé un poco hasta las narices.

Mañana duermo en Wanaka, acercándome cada vez más al anhelado Milford Sound.

Añadir que ya tengo todo reservado para el viaje a Singapur. Un hotel hortera (pero hotel al fin y al cabo) que incluye desayuno buffet (uffff la han cagao jaja) además de pases gratis a muchas de las actividades de la ciudad. Poco a poco me voy informando sobre la ciudad, pues allí sí tendré poco tiempo que perder. Pero vaya... que el tema del hotel en Singapur me daba un poco de miedo y pereza, pues no tenía claro qué debía hacer. Ya tengo cama.

Gran abrazo! Dos semanas... joer, el tiempo pasa rápido rápido :-)

jueves, 7 de enero de 2010

franz josef glacier

ACTUALIZACIÓN FOTOS: franz josef glacier


Hoy poco tengo que decir... lo que tenía que ser una jornada memorable se ha convertido en una jornada casi para olvidar. El tiempo no es que no solo no acompañe, sino que hoy han tenido que cortar la carretera general por desprendimientos de árboles, rocas y desbordamientos de ríos. Todos los tours se han anulado, por supuesto, y me he quedado sin escalar el glaciar. Afortunadamente, el acceso al mirador del glaciar no estaba cerrado, y debo decir que esas lluvias han esculpido cataratas aleatorias de entre las montañas que se ven espectaculares. Pero el negocio no es rentable. No para mí.


Movido por la rabia y decepción, he reservado un tour de 50 minutos en helicóptero sobre los dos glaciares, y alrededor del Mount Cook, el pico más alto de Nueva Zelanda. Pero da igual, porque las expectativas para mañana son las mismas, o sea que lo más seguro es que se vaya a cancelar. El plan para mañana era levantarse sobre las 6 de la mañana para estar en el lago Matheson sobre las 6 y media / 7. Desde allí se puede disfrutar del reflejo de las montañas en el agua. Pero claro... con niebla no hay montañas, y con lluvia no hay reflejo. Supongo que será una cosa más que me quedará por ver en Nueva Zelanda.

También me he acercado a Okarito, un pueblo de costa con bonitas caminatas para hacer... pero no hoy. He sacado una foto a la playa, para que no se diga.


Como nota positiva debo decir que, dadas las lluvias, he podido ver como trozos de hielo discurrían por los torrentes y flotaban en los lagos. O lo que es lo mismo: me siento responsable del proceso de deshielo del glaciar. Ahí, dejando huella allá donde voy.


Gran abrazo.

miércoles, 6 de enero de 2010

ojalá que NO llueva, ni café ni agua

ACTUALIZACIÓN FOTOS: costa este

Otro día de kilómetros!

El día ha empezado a las 7:45h, donde después de levantado he sacado unas fotos al hostel donde me alojé la noche anterior, sito en medio de un bosque lluvioso. La verdad es que resultó ser bastante impresionante, pese a las precariedades que puede ofrecer un alojamiento que se encuentra en una pequeña selva. Acto seguido me he dirigido a la cocina, donde se acababan de hornear unos deliciosos muffins (especie de magdalenas) muy sabrosos.


Ya estaba listo para iniciar mi etapa. Primera parada: Punekaiki Rocks & Blowholes. La verdad es que todo el mundo hablaba muy bien de este lugar, y yo nunca supe bien qué era... y de hecho, después de verlo, sigo sin saberlo, pero el lugar es remarcable. Unas rocas con forma de pancakes (típico dulce inglés), puestos una encima de otra, que provocan un efecto muy curioso, a la vez que cautivador. A todo ello le sumas los blowholes, que son una especie de túneles creados por la erosión del mar que causan grandes chorros de agua cuando el viento la empuja hacia él. Todo ello va acompañado de un sonido muy grave, como un trueno. Brutal.


Saliendo de allí he visto un grupo de frikis, vestidos de qué se yo, que bailaban en las afueras de una tienda de souvenirs. Era un grupo de jubilados (o casi), que supongo salían de concentración para mostrar sus atuendos y su folklore. Muy cutre todo, pero por supuesto me ha entretenido y me ha servido para escribir este par de líneas de más.


Resiguiendo la carretera de la costa oeste (reconocida como una de las diez mejores rutas del mundo) he dedicado media horilla a Barrytown, un pueblo costeño que me habían recomendado por su especial "encanto". El pueblo en sí no tiene demasiado, pero la playa sí. Además el paisaje estaba acompañado por una brumilla que le daba un aire especial, un toque mágico.


El hambre empezaba a hacer acto de presencia, y el tanque de gasolina también se empezaba a quejar. Así que en Hokitika hemos repuesto energías. Hokitika es una de las capitales del Jade, o "piedra verde". Un pueblo lleno de galerías, turistas y cafés.


Tenía su encanto, pero insisto en que no le busques a un pueblo de las antípodas el encanto que puede tener un pueblo perdido de Asturies, Cantabria o Andalucía. Pero de aquí me he desviado de la ruta de la costa para visitar, tierra adentro, el lago Kaniere, que va cogido de la mano con las cascadas Dorothy Falls. Me ha costado Dios y ayuda llegar allí (las señalizaciones brillan por su ausencia), pero he llegado.


Mucho más espectacular ha sido la siguiente parada, en Hokitika Gorge. Tiene ese ingrediente que tanto me gusta a mí... y es que se trata de un lugar único, especial. Algo que no había visto antes jamás en la vida. Admirar en las fotos el mágico color turquesa de las aguas que bañan esas gargantas. Parece que sea agua de mentira, algo así como "moco". Me ha parecido increíble, a pesar de las ya amigas mías "sandflies". Debo decir que las moscas se están portando bien conmigo, o que mi pesticida funciona bien. Pero insisto en la mala leche de esos insectos.


Y al final he llegado a St Josef Glacier... pueblo base del primer glaciar que quería visitar. Me he encontrado con un inesperado invitado: la lluvia. Está cayendo una tormenta gorda, y mis planes de mañana creo que se han ido a tomar pol... hielo. Se trataba de un interesante ascenso a los glaciares, pero no caminando, sino escalando. Una gran pena, porque era de los mayores atractivos del viaje... también quería ver el monte Cook, de 3.700m de altura (algo así como el Teide), pero con la que está cayendo esta noche... y las previsiones de mañana... creo que va a ser que no.

En fin... ¿qué os han traído los reyes?
A mi, de momento, agua.

Gran abrazo!

martes, 5 de enero de 2010

camino hacia el oeste


Hoy ha sido una larga jornada de conducción. He abandonado XXXXX, muy triste y con ganas de más, sobre las 10:30 de la mañana. El objetivo final era Punekaiki, un lugar en la costa Oeste, a más de 7 horas en coche desde XXXXX.


Una pena que no pudiera prestar más atención a los lugares que he ido pasando, pues no desmerecían para nada una parada turística. Entre ellas los Nelson Lakes, una agrupación de unos 3 lagos reflejantes (esos típicos de las fotos) que tenían muy buena pinta. He ido a uno de ellos a sacar la foto, pero no he podido completar ninguna de las interesantes caminatas que se proponían


Destacar que he entrado en territorio, ya oficialmente (pues antes también las sufría aunque poco) de las sandflies. Si nos quejamos a veces de las moscas cojoneras o los mosquitos... tendríais que sufrir esos bichos. Parecen mosquitas pequeñas, pero son más hijas de puta que Figo. Bueno... o casi. Simplemente te ven, te huelen la sangre, te pican y te jodes. La picadura puede durar más de dos semanas, y es especialmente dolorosa. Y de esas moscas hay muchísimas. Me voy rociando con el spray anti-todo cada hora. Empiezo a ir hasta un poco colocado del veneno jeje. Y en Milford Sound, el lazo al viaje en la isla sur, es el súmum de esas moscas. Armarse de valor, es lo que hay que hacer.


Hoy ha sido también un día de cremas de Aloe Vera, pues mis casi 4 horas de ayer pescando han pasado factura en forma de quemaduras de 4º grado en sólo una parte del hombro, donde no alcancé con la mano, pero que duele horrores. Parece que me hayan puesto una plancha en el brazo. Si se lo viera a otro, hasta me reiría.

Mañana iré a ver las Pancake rocks, y varios lugares interesantes por el camino, hasta llegar a Franz Joseph Glacier... es decir, los glaciares!!! Como dicen aquí, I can't wait. Tengo muchísimas ganas.

Me alegra que ayer me vierais feliz en las fotos. Pero ya os digo... es imposible no ser feliz en XXXXX.

Gran abrazo.