A mi derecha , Kate, amiga de Fiona. A mi izquierda FionaHola!
Después de ese parón de 3 días, os pondré un poco al día de todo :)
Hoy he dedicado mi tercer día a Sydney. La verdad es que se trata de una ciudad que para nada defrauda... en cierto modo aún se puede respirar ese ambiente a lo que fue ciudad olímpica hace ya 9 años.
Hasta la fecha me encuentro en casa de Fiona (una chica nacida en finlandia, con pasaporte alemán pero que vive en suiza...) que conocí en Melbourne, hubo feeling y decidimos viajar juntos hasta Sydney, pues era nuestro destino común. Una vez ahí, me acogió en su casa y, de momento, ahí sigo. No es su casa, sino de su hermana, pero como no está hasta dentro de una semana no ha habido problema para que me quedara. Ello, sumado a que tengo que esperarme en Sydney hasta que reciba la cámara de fotos, hace que me tome esta parada con mucha tranquilidad. Me iré cuando toque. Pero la verdad que la ciudad tiene mucho por ver, así que no es ninguna desgracia.
Martes y miércoles no hice mucho... más bien patear un poco el barrio donde me encuentro (Bondai Beach, una de las playas más famosas del mundo), pues el tiempo tampoco acompaña mucho. De hecho, hoy tampoco es que hubiera sol, pero por fin me acerqué al centro de la ciudad para ver, entre otras cosas, el impresionante Harbor Bridge y la espectacular ópera. Los dos son increíbles.

También he ido un par de veces al cine, a ver Ángeles y Demonios (más tarde me enteré que era la segunda parte del Código da Vinci... película que no he visto aún) y hoy fuimos al festival de cine de Sydney, a ver una película llamada Goodbye Solo. Debo decir que en ninguna de las dos entendí nada, pero juega a mi favor saber que, en caso de haber sido en español, el resultado habría sido el mismo. Lo mío son comedias y pelis tontas, no ese coñazo vanguardista.
Ya estamos a punto de encara el fin de semana. El plan es, a parte de ver qué se cuece por Sydney, ir a ver alguna obra el el Opera House. Además, durante 15 días hay un espectáculo luminotécnico creado por Brian Eno que ilumina las velas del edificio creando efectos espectaculares. Mañana, si no hay lluvia, nos acercaremos a ver qué tal. E igual coger el ferry que te lleva a Mandy Beach, a través del puente y la ópera... espectacular. Quiero ir empapándome de Sydney poco a poco.
Ya os iré contando novedades! La verdad que me ha ido bien tener algo de contacto social, pues ya me sentía algo marginado y bicho raro.
OSTIASSSS POR CIERTOOO!!!! ALGO MUUUY FUERTE ME HA PASADO!!!!
Hace dos días fuimos a un chino a cenar. De postre nos trajeron galletas de la suerte... ya sabéis, esas que tienen mensaje adentro. Pues bien... después de escoger mi gallete, pude leer el siguiente mensaje:
"We can't control the wind, but we have the power to adjust the sails"

Es decir:
"No podemos controlar el viento, pero sí tenemos el poder de ajustar nuestras velas"
Este, señores, es el proverbio que reza en mi blog, justo debajo de las fotos, desde el día de su inauguración. Lo que para vosotros puede resultar una magna gilipollez, a mi me supuso un shock que me hace crer, a partir de ahora, en el poder de las galletas de la suerte. ¿Quiere decir eso que debo reajustar mis velas? ¿O quiere reafirmar, simplemente, la buena elección que hice al justificar, en ese proverbio, mi aventura?
Abrazo!!
PD: Colgaré, si llegan, las fotos de Melbourne con las de Sydney enteras... así no voy agobiando con fotos y fotos diarias, sino una selección :)
PD: Sí, esa es la excusa, porque realmente lo de colgar fotos es un palo... jejeje