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viernes, 11 de diciembre de 2009

mi epílogo

300, 299, 298, 297... 250... 200... 100... (...) 48, 47, 46... 5, 4, 3, 2, 1......

y casi 0. Mañana abandono lo que ha sido mi casa desde el 19 de enero de 2009. Australia.


Una decisión, la de "emigrar", que supongo pocos entenderían. Una decisión incomprendida, e igual hasta alguno pudo pensar que se trataba de una desfachatez por mi parte, pues no dejaba de ser una decisión de riesgo. Muchas fueron las quinielas de cuánto iba a durar, cuándo iba a volver, y un largo etcétera. Unas quinielas que nunca tuve en cuenta, pues mi única intención de venir aquí fue, simplemente, vivir una experiencia, constatar que existe algo más allá de nuestras fronteras, y no sólo puede ser igual de bueno, sino mejor. No se trataba de una cuestión de tiempo, sino de aprovechamiento. De haber sentido que estaba perdiendo el tiempo, que no estaba haciendo nada más que tirar un año de mi vida, seguramente habría abandonado, pese a que mi orgullo, seguramente, habría demorado un poco mi decisión. Pero más allá de todo esto, más allá de los buenos momentos, de los malos (que también los ha habido y los habrá)... más allá de todo esto, lo que me queda es una sensación de haber exprimido 11 meses de mi vida al máximo. Es más, puedo asegurar, a día de hoy, que marchar a Australia ha sido una de las decisiones más acertadas de mi vida.

Marchar lejos de casa significa muchas cosas. Significa, primera y obviamente, echar de menos a tu familia, tus amigos, tu casa... significa apreciar lo que tenías, convirtiéndolo en algo de valor. También significa el abrir tu mente, tus fronteras. Aquí he entendido que el emigrante no es ese ser estúpido que no habla tu lengua y deambula sin rumbo fijo por tu ciudad / país. El emigrante es alguien que intenta, bajo los principios de sus costumbres, asentarse en otro país. Es alguien que intenta encontrar su sitio, conocer sus capacidades y, seguramente en el primer lugar en el orden de prioridades, desarrollar un nuevo entorno: tu nueva familia. Este ha sido mi cometido en dos ocasiones, en las cuales he tenido la oportunidad de vivir en un mismo lugar durante al menos 4 meses. Y a día de hoy puedo afirmar que dichos puntos, en especial este último, han sido conseguidos.

Aquí dejo muchas cosas: amigos, recuerdos, aciertos, errores... comparándolo con lo que uno tiene en su casa, no es nada distinto. Lo que sí lo hace diferente es el hecho de haber conseguido todo ello en un lugar nuevo, empezando desde (casi) cero. Siento que he sido el principal responsable de mi suerte o desdicha, de mis decisiones. Aquí no había consejeros, y si en algún momento los ha habido los he buscado yo. En Barcelona también es así, por supuesto, pero ya influyen más otros factores, entre ellos la "historia", pues se trata de una realidad elaborada en 24 años, no en 11 meses.

Así pues, una experiencia buenísima, que si algún día alguien me reprochara yo no sabría, seguramente, defender con palabras. Simplemente, lo he vivido y "ya está". Lo sé yo.

Dicho esto, paso a comentar la evolución de mis últimas horas en Melbourne, una ciudad que día a día se va ganando mi estima y que está en una feroz pugna por ser mi ciudad favorita en Australia, juntamente con Sydney. Melbourne, tierra de oportunidades. Aquí no hay sitio para el perdedor. Bueno, también los puede haber, por supuesto, pero básicamente todo el mundo tiene su rol. Encontrar un trabajo es fácil. Que sea digno, también. Han sido ya muchos los casos de gente que me han dicho:

- soy español y aquí tengo perspectivas de crecer y allí no.
- soy inglés y en Londres no hay trabajo, y aquí me sobra.

Todo ello se resume en una frase que todos ellos me han acabado diciendo: "Dime, Jordi... ¿por qué debo volver a mi país?"
Y es verdad. De tener que empezar mi vida de 0, me he dado cuenta que seguramente Melbourne sería la ciudad ideal. Una ciudad cosmopolita, de gente yendo aquí y allá, llena de buenísimos restaurantes, música, fiestas... Pese a tener mar, no usan la playa, pero a media hora en coche se llega a la Mornington Peninsula, donde puedes encontrar lo poco que no pudiste encontrar en la gran metrópolis. Desde ya, un 10 para Melbourne.

Pese a todo ello, Melbourne ha sido también la ciudad que no ha querido mi coche. Hoy lo he malvendido a una tienda de coches por 100 dólares, a cambio de tener la seguridad que el coche ya no es mío y no tengo la necesidad de preocuparme más. El adiós ha sido triste, pero también ha sido un coche muy "porculero". Así que descansa en paz, y que te conviertas en un bonito poste de luz o similar derivado de metal.

El día ha sido provechoso, pues también he cancelado mi cuenta bancaria (tranquilo papá, tengo los papeles que así lo demuestran), he cancelado mi seguro de coche, he desbloqueado mi módem USB (con lo cual lo podré usar, casi con toda seguridad, en Nueva Zelanda y hasta España)... no me dio tiempo a cortar el pelo, pero eso podía esperar. También tengo reservado el hostel en Auckland por el fin de semana, hasta que el lunes pueda ir a recoger mi nuevo coche (de alquiler lowcost). Sólo me quedan por pagar algunas multillas de esas fotográficas, que si no pagaré es, simplemente, porque no sé ni cuántas son ni cómo debo pagarlas. Que mejoren el método de pago y entonces pagaré. Ello seguramente hará que tenga que abonar una cantidad de dinero si algún día decido volver. Pero éste será un problema a resolver entonces.

Ayer por la tarde quedé con el Gordo Steve en un bar de copas en el centro de la ciudad. Un bar soterrado, como muchos aquí en Melbourne, que le da un sugerente encanto. Un par de cervezas después, me propuso algunas opciones para ir a cenar. Optamos por un restaurante español, pero esta vez recomendado por el Gordo. Steve es un chico inglés "extraño", pues tiene en la comida una de sus grandes prioridades. Hasta resulta raro oír de sus labios frases como "yo en comida no miro cuánto gasto", siendo él un chico algo tacaño. Pero es verdad. Además, los dos veníamos con hambre, y elaboramos un menú de tapas, por fin, decente. Más allá de decente.


- Auténticos pimientos del Padrón


- Croquetas de jamón (buenísimas)
- Carpaccio de atún
- Pancetta de kingfish al limón
- Ensalada de tomates (de los de verdad) con queso fresco
- Chorizo escandalosamente rico con pimiento y huevo.


- Morcilla escandalosamente rica

- 2 cervezas Estrella Damm (una por cabeza)
- 2 copas de Manzanilla
- 1 tempranillo

- Postre: crema catalana a la naranja

- 1 copa de un digestivo italiano

El Gordo Steve contento. Me llevó a una especie de bar escondido, donde conocí a una camarera de Benicarló que además estaba, para decirlo fino, muy buena.

Acto seguido ya puse rumbo al hostel, pues la jornada fue algo movida.

Adjunto fotos:

- de la italiana de los spa's y el alemán sta's (sta's p'a darte un par de hos... bofetadas).

- del puente "Batman" en Tasmania, con suspensión unilateral


- del menú del restaurante, para que Faust pueda darle una ojeada


- platypus y echidna, en Tasmania. El platypus, uno de los animales más divertidos sin duda.


Abrazo!!!! La próxima actualización ya será, seguramente, desde Nueva Zelanda!!!

:-)

viernes, 27 de noviembre de 2009

camino de tasmania

Hoy es el día. El día en que, a las 19:00h, cojo el ferry "Spirit of Tasmania" y pongo rumba a la isla. Esta noche, desde mi asiento reclinable, me estudiaré una buena ruta para hacer. Eso si la discoteca del barco no merece la pena... es un barco bastante currado, con casino, tiendas, cine... Si hacéis click aquí le podéis echar un vistazo.

El día de ayer fue provechoso.
  1. Me dirigí a VicRoads, el organismo que regula todo el tema de circulación, permisos de carretera, etc... me dijeron que bastante fácil el tema del cambio de titular para el coche. Elaborando un documento en el que asuma que vendo mi coche ya es bastante. Pero cada vez tengo la sensación (ninguna oferta hasta ahora) que el coche me lo voy a comer, y encima sin patatas.
  2. Después de eso pude imprimir todo el papeleo (mucho) que necesito para los dos próximos meses. Seguro inclusive. Todo en orden, ya puedo accidentarme con total seguridad.
  3. Quedé con Josep, el chico de Sabadell al que tenía que entregarle la paella y un libro. Comí con él, y la verdad que es un chaval ENCANTADOR. Arquitecto de profesión, acabó la carrera hace dos años y medio, y ante la falta de un buen trabajo en Barcelona decidió poner rumbo a Melbourne con su pareja (también de Melbourne). Y está feliz de la vida. Dice que en dos años ha llegado a un nivel en su profesión que ni en toda una vida en España habría llegado. Me comentó que las probabilidades de crecer aquí son exponencialmente infinitas. Y vino sin saber inglés (el básico de escuela) y aún así se espabiló. Bravo. Como nos caímos bien, decidimos quedar para una cerveza a eso de las 21h, y así también aprovechó para presentarme a su pareja, Andrew (otro Andrew en Australia... está plagado!). Insistió en que si no vendía el coche, lo dejara ahí y él se ocupaba de todo. No es mi intención, pero es de agradecer.
  4. Una vez acabada la cerveza, nos despedimos (el viernes tenían que trabajar) y decidí llamar al Gordo Steve, a ver qué hacía. Me contestó y me dijo que estaba trabajando, unas esquinas más allá de donde yo me encontraba, en Federation Square. Así que fui a verle y me encontré que, el mismo gordo cabrón que se emborrachaba hasta la saciedad y que cada día hacía una fiesta, era el manager de un bar-pub-restaurante! jaja, la vida nunca dejará de sorprenderme. El chaval tiene tablas, esa es la verdad. Me invitó a cervezas y quedamos para hoy (en una horilla) para comer en un restaurante de Jamie Oliver, uno de los chefs mundialmente más conocidos. Tiene un programa que tiene fama mundial (no sé si ha llegado hasta España, creo que no) y en su restaurante en Melbourne, llamado Fifteen, puedes comer un menú por unos 20€. Probaremos y os contaré.
Estoy contento porque al regresar de Tasmania ya tengo bastante gente a quien acudir en Melbourne.

Os dejo algunas imágenes curiosas de Melboune y mi viaje de Sydney a Melbourne:

1- Decoración Navideña en la ciudad. Aunque escasa también, este arbolito tenía su gracia.


2- Lugar turístico enmedio del bush. Un monumento a un perro que se sentó encima de un maletín de comida de su dueño cuando éste murió, y lo esperó. Como lo oís. Ahí, en ese monumento, se paraban hasta autobuses llenos de gente. Australia, I love you.


3- La profesión más común en Australia: aguantador de señales "SLOW". Lo bueno del tema es que te puedes encontrar a 3 seguidos, separados 4 metros el uno del otro. Para hacer esta profesión se requieren 2 días de clases (no es broma) y está bien remunerado.


4- Yo, conduciendo enmedio del bush!!


Qué arte... y qué pena que no se escuche la música por los altavoces cuando vas a 100 Km/h en la autopista con las ventanillas bajadas.

Abrazo!!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

vendo coche

Haz click AQUÍ y verás como se deben de harcer las cosas.
Si lo vendo por ese precio, me meo de la risa.

Ya estoy en Melbourne, después de un maratoniano viaje.
Mañana me dedicaré a dejar arreglado el tema del papeleo para que la venta del coche, cuando llegue de Tasmania (si es que hay ofertas), sea lo más fluída posible.
Si no recibo ofertas, puedo pagar un pequeño plus para hacer mi anuncio más visible en la página de compra-venta.

Hoy también he finiquitado mi seguro para Nueva Zelanda. De hecho, me cubre durante dos meses en cualquier parte del mundo menos en España. Ya me veo cayendo del escalón del avión nada más aterrizar en Barcelona. CENIZO!

Así pues, el día de hoy ya lo doy por completo y altamente satisfactorio.

Plan para mañana:
  • A primera hora, dirigirme a Tráfico para obtener los papeles para vender el coche.
  • Dirigirme a un cyber a imprimir billetes, seguros y cosillas varias (imprimir cuando no tienes impresora, en Australia, es complicado y caro).
  • Verme con una pareja amiga de los valencianos, entregarles una paella y un libro (encargo) y ver si puedo rascar alguna cena o algo.
  • Hacer una cerveza con el gordo Steve, mi excompañero de piso cuando trabajé en la bodega, que ahora trabaja en Melbourne.
El problema es que hacer todo eso en una ciudad que no conoces del todo bien... puedo perder horas y horas.

COMENTAR: Hoy me he equivocado por 3ª vez en 3 días en Sydney. He vuelto a coger el PUTO puente Harbor Bridge, pagando el consecuente peaje.
Además, he pasado por 3 peajes de esos que tengo que pagar en 3 días por internet o teléfono. Si no lo hago, multa. Por cada peaje, una página web diferente. Cada web, larguísima. Mi pregunta:

¿CÓMO COÑO ME APUNTO UN NÚMERO DE TELÉFONO, O UNA WEB, SI VOY CONDUCIENDO? ¿CÓMO COÑO LO BUSCO? Me veo otra súper multa. Ya estoy harto. Como ya no vivo en la Sunshine Coast, las multas no las va a recibir nadie, y por consecuente me lo van a descontar del dinero que me tienen que devolver de unas tasas que pagué cuando estuve trabajando. Y llegados a este punto: ME DA IGUAL.

Gran abrazo!

martes, 24 de noviembre de 2009

adiós sydney...

ACTUALIZACIÓN FOTOS: Sysney en Navidad (2)

Mañana abandonaré Sydney. Una relación de amor que hoy se ha transformado en odio al equivocarme, por segundo día consecutivo, de camino y cruzar el puente de Harbor Bridge cuando yo sólo quería llegar a mi hostel. Cruzar el puente de Harbor Bridge significa pagar un peaje, que creedme hace mucha rabia pagarlo cuando te has metido por error. Sydney, como toda Australia, está MUY mal señalizada. Tan mal señalizada que puedes llegar a perder los nervios por hechos como estos, y más cuando llevas una estricta política ahorradora en comidas que, después, se va a la mierda por esas tonterías.

Hoy me he levantado tarde, a las 9:00am, y después de una relajada ducha, y bajar a recepción, me he encontrado de nuevo con Maria y Raül, una pareja de Valencia muy agradable. Juntos nos hemos ido a Darling Harbour, barrio chino de Sydney, y hemos comido en un restaurante japonés que ya tenía controlado de otras veces (Aitor y Anna... supongo que os acordaréis jeje). Después de esto, un paseíllo por el jardín botánico, ya florecido por la llegada de la primavera. He fotografiado alguna de la fauna típica aquí... entre ellos los gigantes murciélagos que, después de dormir en los árboles durante todo el día, emprendel el vuelo cada tarde a las 17:30h de la tarde, entre un ruidoso estruendo.


También tenemos el "Pájaro feo", un pájaro feo cuyo nombre real no sé pero al que le gusta revolverse entre basura. Su pico, largo i curvado, aparenta ser de lo más incómodo. Además su canto es decepcionante. Lo he definido como un prototipo prueba de Dios antes de crear al primer pájaro.


Por último os adjunto un loro lleno de color, que comía flores y cuyos raudos movimientos han impedido al menda obtener mejores fotografías.


Os adjunto, además, una fotografía de los preparativos para el fin de año en el Harbor Bridge. Qué pena que no pueda estar... pero en fin, es algo que me queda pendiente.


Ya por terminar, en las fotografías veréis una publicidad que he visto dibujada con un spray en una acera en Bondi Beach, Sydney. Space Ibiza... aquí algo muy raro está pasando. Se están volviendo todos locos.


Mañana, después del partido (importantísimo partido) Barça VS Inter, apuntaré mi feroz Ford Telstar dirección Melbourne.
Por cierto... esta vez el partido lo podré disfrutar en una pantalla 52" nuevecita de mi nuevo Hostel. Feliz!!!!

Abrazo!!

lunes, 23 de noviembre de 2009

de la montaña a la ciudad

ACTUALIZACIÓN FOTOS: Blue Mountains (2) - Sydney on Christmas

El hombre del tiempo debe ser mi mayor enemigo, pues me ha regalado la peor de las condiciones climatológicas que podía regalarme:

LA NIEBLA

Una niebla espesa, blanca... muy blanca. Y compacta. Tan compacta que me ha tumbado los planes y me he marchado de las Blue Mountains sin haber podido ver su mayor atracción: The Three Sisters. Tres rocas que se erigen en un valle de infinita profundidad, todo ello rodeado de cascadas y un paisaje que corta la respiración. Eso es lo que he visto por las fotos y he podido leer en los libros, porque lo que he visto yo...

Vistas desde el mirador principal

Sé perfectamente que esta estampa provocará la descontrolada risa de más de un lector. Pero en fin... así supongo que dejo otra puerta abirta para una futura posibilidad de volver a la tierra que ha sido mi hogar durante un año de mi vida. En el fondo tampoco me apena tanto dejar cosas por visitar.

Añadir que por supuesto la niebla iba acompañada de una lluvia fina pero constante, de esas que te moja silenciosamente. Pero no por ello me he venido abajo, y si no existía la posibilidad de poder disfrutar de los miradores, he decidido acercarme al ojo del huracán, bien cerca. Así no habría niebla alguna que me jodiera la foto. Y así ha sido como me he adentrado en el valle de las Wentworth Falls, un paraje lleno de cascadas impresionantes que, de verdad, una pena no poder haber disfrutado en un día de sol.

Wentworth Falls, una de ellas

Después de las cascadas ya sí he puesto rumbo a Sydney (mon amour). Pese a la llovizna, esta ciudad me ha recibido como siempre con los brazos abiertos, y me he dirigido rápidamente a un nuevo hostel que han abierto justo enmedio del meollo. Además tenía una oferta especial que por 25$ tengo cama. Por cierto... a los que estáis en zona euro: HACED ALGO YA. El cambio me está perjudicando más de lo esperado, y si vine a Australia con un cambio aproximado de AUD$1 = 0,52 € , ahora los bancos lo cambian a AUD$1 = 0,65 €. TERROR.

Vistas desde la terraza de mi hostel

Añadir que Sydney, en cuanto a decoración navideña, me ha decepcionado bastante. Me esperaba luces, colorido, música, Santa Claus... pero nada. Bien poquito. Lo poquito que había lo he añadido en las fotos.

Árbol del Queen Victoria Building con decoraciones de Svarovski (quién robara unas bolas...)

Mañana daré un paseo por la ciudad, pasaré mi última noche en el hostel (que por cierto está muuuy bien) y de buena mañana partiré, seguramente, directamente a Melbourne. Una pareje de Valencia que conocí hace dos días me han pedido si podía entregarle un libro y una paella que tenían a unos amigos catalanes de Melbourne. Son una pareja gay, uno arquitecto y el otro aparejador, que se movieron a Melbourne hace unos años después de haber vivido en Barcelona otros tantos. Me los han presentado como muy buena gente y amantes de la buena cocina, o sea que igual la cosa puede prometer. Os contaré, por supuesto!

Gran abrazo

PD: Felicidades a FC INGAIR... ya tocaba ganar algún partido, ¿no?

PD2: Iria, volveré enterito enterito. No puedo permitirme el lujo de perder un brazo y no poder escanciar sidra nunca más!!

domingo, 22 de noviembre de 2009

port macquire - blue mountains

Koala Hospital

ACTUALIZACIÓN FOTOS: Koala Hospital - Blue Mountains (1)

Hoy ha sido el primer día, desde que partí el lunes pasado, que he hecho un tirón de Km. El agravante es, como ya comenté ayer, el calor. Un calor HORRIBLE que hoy ha elevado el mercurio hasta los 41ºC. Eso, en un coche sin A/C al cual le gusta absorber calor, y cada día... se hace complicado. Llevo bebidos muchísimos litros de agua. Creo que es en lo que estoy gastando más dinero, en agua fresca. La nevera la dejé en Sunshine Coast por falta de espacio... pero la echo mucho de menos. Sea como sea, no habrá ola de calor que nos pare. Sigue el viaje.

De buena mañana me he dirigido al Hospital de Koalas en Port Macquire. Se trata de un centro que recoge koalas malheridos, los cura y, si responden favorablemente, se reintroducen a los bosques. Básicamente son koalas quemados por los incendios (bushfires), o mordidos por perros. Sea como sea, la cuestión es que si un koala sano ya desprende ternura... imaginad un koala en rehabilitación. Además, el Hospital estava lleno de escritos con historias de koalas que han sido residentes. Muy cautivadoras, la verdad... ya sabéis que me he vuelto un chico sensible...

Una vez acabada la visita, he vuelto al hostel para engullir varias tostadas con melmelada, pues había desayuno gratis. No me gusta la melmelada, pero señores... ES GRATIS! Después de esto, me he puesto al volante y a cor... euuu... mierda! "Jordi, has vuelto a perder el móvil!".

(Tras fatigosos 20 minutos en busca de mi móvil, al final ha aparecido dentro de mi "neceser".)

Una vez pasado el susto, ya sí nos hemos puesto a correr! En Australia, hacer quilómetros es una ardua tarea, pues como ya os he comentado algunas veces, las señalizaciones brillan por su ausencia. Y si encunetras alguna no te señalizan la ciudad grande, sino ese pueblo de 200 habitantes que ni aparece en las guías. Pero más o menos me he apañado.

A mitad de camino me ha dado, otra vez, ese ataque de hambre y sed desmesurada, dentro del coche. Mareos y mareos, no he tenido más remedio que parar en la única estación de servicio en 150 Km de autopista. Eso es Australia... o te encuentras una estación cada 500m, o no encuentras ninguna en 150 Km, aunque estés en plena civilización (no hablo, por tanto, de desierto). En fin... que he tenido que parar a comerme un pollo rebozado con patatas. Infame, pero comida al fin y al cabo.Y un Sprite, que tiene mucho azúcar. Mañana viene una ola de frío, según dicen... la espero con ganas, siempr y cuando no venga acompañada de lluvia, que sería una putadilla.

Y así he llegado, a las 16:54, a mi primera estación en las Blue Mountains: El jardín botánico. Uno de los mejores. Problema: como todo en Australia, a las 17h cierran. Y ya, de paso, el guarda forestal me ha dicho que me ahorre las caminatas por el bosque, pues debido a la ola de calor hay varios incendios por la zona y lo han cerrado casi todo. Pero no importa... si no se puede ir al punto A, se va al B. Y el punto B ha sido Mt Wilson, un pueblo muy cautivador de ver, pero con poca cosa que hacer. Básicamente se trata de una localidad llena de jardines privados, todos muy trabajados, pero en los cuales tienes que pagar por ver. Así que la visita a Mt Wilson ha sido fugaz.

Mt Wilson

Km a Km, he llegado hasta el mirador Govetts Leap. Una imagen creo que vale más que mil palabras...

Lookout Govetts Leap

Después del orgasmo (visual) en el mirador, he conducido unos 10 minutitos más hasta Katoomba, pueblo donde me encuentro ahora, punto neurálgico de las Blue Mountains. Dando un paseíllo, me he encontrado con unas bodegas de vino donde tenían "Vino de chilli". Fermentación 100% chilli, sin uva. Como soy chico curioso, y aquí no se dice a nada "no", he entrado para preguntar y, obviamente, catar. (...) Creo que aún me pica jaja. Sin embargo, curioso.

Vino de chilli (y se fue a Argentini)... CHISTE made in Jordi

Mañana tocan Three Sisters, unas rocas famosísimas en Australia, y varias excursiones más si los incendios o... la lluvia no lo impiden. Bueno, la lluvia seguro que no. Rememorando una de las frases más lapidarias (y obvias) que jamás me hayan dicho:

(En Asturias, primer año que salí de fiesta):
Jordi pregunta: "Y si llueve, salís de fiesta?"
Alguien responde: "Jordi... si no saliéramos de fiesta cuando llueve, no saldríamos nunca".
Jordi dice: "Ah, es verdad"

Así que sólo necesito que alguien me diga algo convincente para meterme en el bosque en caso de incendio.

Abrazo!!

sábado, 21 de noviembre de 2009

bellingen - dorrigo


ACTUALIZACIÓN FOTOS: bellingen - dorrigo

Primeramente, me gustaría compartir una noticia que seguro no os dará pena alguna, pero que os aseguro que ya me empieza a debilitar: HAY UNA OLA DE CALOR ASFIXIANTE. HORRIBLE!! Y si a ello le sumas que mi coche, pese a ser blanco, tiene una habilidad especial para "chupar" el calor, y que el A/C sólo está representado en forma de botón que no funciona, y si además le sumas que estoy realizando caminatas de entre 9-10 Km por entre bosques, llanuras... lo dicho.

Hoy me he levantado temprano porque había mercado en Bellingen (dónde por cierto ayer asistí a un cocierto punk-rock de una banda local bastante bueno). Un mercadillo agradable, de esos en que hay de todo, y en el que tranquilamente puedes perder una horilla simplemente mirando cosas. He ido en busca de lo más barato para desayunar, y había una china que por 4 eurillos me ha dado bien de comer. Más tarde me he dado cuenta de que esa proteína, grasa o yo que sé que ingerí de buena mañana, me salvó la vida. Porque después del paseíllo que me he dado por un bosque lluvioso (creedme que hoy de lluvioso no tenía nada...) me he visto deshidratado y desnutrido. Exageradamente. Le he echado valor y ganas, y he cumplido con mi objetivo, pero al subirme de nuevo al coche me veía necesitado de alimento (eso sí... he visto unas cascadas que-te-cagas). Así que he conducido una media hora, mojado de arriba a abajo, en busca de algún garito donde comer. Y, cruzando un río, he visto un tejado que asomaba por un lado del puente... he seguido mis instintos y me he acercado.


Mis instintos para los restaurantes son como mis instintos para las camisas. Camisa que me gusta, camisa que vale 80 euros. Pues eso... el restaurante resultó ser de bastante "calité". Pero era o eso o nada, y después me di cuenta que el día de mi cumpleaños tampoco hice nada en especial, así que comí allí. Pan de ajo (aquí se lleva mucho) y un T-Bone Steak que podría haber alimentado a medio África. Creo que mi estómago ya no está muy acostumbrado a este tipo de comidas, porque le ha costado lo suyo digerir.

Así he llegado hasta Pt Macquire, donde voy a hacer noche y mañana ya pongo rumbo a las Blue Mountains, a tiro de piedra de Sydney. Visitaré las Three Sisters, entre otros.

Comentar que aquí he conocido a Montse (Barcelona), la historia de una mujer de unos 50 años que ha hecho exactamente lo mismo que yo: largarse a Australia... jaja, con un par. Después también se va a Nueva Zelanda 3 meses. Ha dejado a sus hijos de 27 y 21 años en Barcelona. Pero lo cojonundo es que ya se fue antes 8 meses para aprender inglés en Irlanda. jajaja. Hay que saber!!

Gran abrazo!

viernes, 20 de noviembre de 2009

grafton - big banana - bellingen

ACTUALIZACIÓN FOTOS: grafton - big banana - bellingen

Después del aluvión de firmas habidas en los últimos dos días, hemos vuelto a las miserias de las 0 firmas jaja. Pero en fin, creeré en que ha habido un problema en la página del blog y la gente no ha podido firmar... Ante todo, agradecer de nuevo a la gente que se ha acordado de mi cumpleaños :-)

Mi día de hoy, con altos y bajos. He abandonado Yamba no temprano, pues tampoco se va a tratar de madrugar en demasía. He aprovechado para visitar dos piscinas de agua dulce que hay al lado del mar, en Yamba, y que no había podido ver ayer.

Una vez abandonado Yamba, hemos puesto rumbo a Grafton. Tenía ganas de llegar a este pueblo después de leer la descripción de mi libro: "Si tiene la fortuna de visitar el pueblo en noviembre, nada más entrar descubrirá un caleidoscopio de colores por las acacias y no sé qué plantas más". Propondré el cambio a la National Geographic: "Si tiene la mala suerte de visitar el pueblo en noviembre, diciembre, o da igual qué mes... nada más entrar descubrirá un caleidoscopio de cosas feas que no valen p'a nada". Mi intención era sacar 4 fotos de ese caleidoscopio para mi madre, que tanto le gustan las flores, y sólo he podido adjuntar un par de fotos de árboles y ya.


De Grafton, un poco decepcionado, he puesto rumbo a Coffs Harbour, pues quería hacer noche allí para poner rumbo mañana temprano a Bellingen, Dorrigo y algunos pueblecitos más que hay por ahí... pero Coffs Harbour no me ha dicho nada, era un pueblo de costa feo y, después de descubrir que tenía un hostel barato en Bellingen, he vuelto a la carretera ipso facto.

Y vaya! He descubierto un pueblo cojonudo. En medio de la montaña, se ve un pueblo tranquilo y tradicional. Pero además he tenido la leche que el tercer sábado de cada mes (mañana) hay un mercado. El día de hoy, después de la sudada que traía de conducir (sin A/C... y hay calor ASFIXIANTE) me he dirigido a los alrededores del pueblo, en la Promised Land, donde hay agujeos en rocas en el cauce del río donde te puedes bañar. Además he tenido la suerte de conocer a una mujer del pueblo que me ha dicho cual era el más apetecible para ir.


Como anécdota... entre Grafton y Coffs Harbour, he visto una señal que ponía "Big Banana, 400m". Ante tal reclamo, no me ha quedado otra que girar y ver qué había... IMPRESIONANTE! Los australianos, definitivamente, son horteras de cojones. Pero eso sí, tienen su gracia... ver las fotos :-)


Mañana seguramente haré noche en Port Macquire, aunque según vea... de ahí ya me quedarían unos 350 Km hacia Sydney. No voy con prisa, pero tampoco me sobra tiempo.

Abrazo!!

jueves, 19 de noviembre de 2009

yamba


ACTUALIZACIÓN FOTOS: Yamba

Este pueblecito, Yamba, es una especie de paraíso. La gente viene por un mes, se queda cuatro. La gente viene por una semana, se queda un mes. La gente viene por 1 día, se queda 3. Yo, porque voy condicionado por el billete de Tasmania, porque sino la verdad es que Yamba tiene una especie de imán que te atrae... muchísimas playas, todas ellas preciosas. Buena gente (y joven), surferos, tranquilidad, relax... aquí es muy común la frase "Tranquilo, estamos en Yamba". Por ejemplo:

- Hay que pagar tiquet de parking?
- Tranquilo, estamos en Yamba.

- A qué hora hay que ir?
- Tranquilo, estamos en Yamba.


Y así, un largo etcétera. Es uno de esos sitios que invita a dejarlo todo, comprarte una tabla de surf, encontrar un trabajo basura y quedarse para un año. Además, acorde con esa tranquilidad, tampoco hay clubes o discotecas. Muchos bares, eso sí (más que en cualquier otro sitio que haya estado en Australia), y en los restaurantes se cocina marisco que tiene buena pinta, huele bien pero que, desafortunadamente, no os puedo decir qué tal sabe.

Como habréis podido deducir en la foto, hoy he hecho por fin mi baptismo en el mundo del surf. Genial!!! Lamentablemente, nada más empezar, una señora ha enfocado su tabla de surf hacia mí para acabar colisionando contra mis costillas. Como estaba haciendo clase con otras 4 chicas alemanas (notas: 8'5 , 7'5 , 7'0 y 3'0) he tenido que hacerme el hombre valiente, decirle al profesor que no dolía y seguir con mi lección. Realidad: duele que te cagas. Pero he seguido los sabios consejos de mi madre cada vez que me dolía algo: "Niño, esto es sólo un hematoma. No me seas hipocondríaco". Aún habiendo algo roto, nunca le he podido reprochar nada porque realmente sí existía ese hematoma. Así que, ese dolor, ya se pasará.

La idea para mañana era ir a hacer una ruta para saltar desde elevadas rocas a lagos naturales. El problema es que de horarios no me cuadra demasiado porque no quiero tardar en marchar... pero por otro lado, el plan mola. "Tranquilo, estamos en Yamba...".

Por otro lado, decir que ya tengo reservado mi coche en Nueva Zelanda!! Será algo como esto:


Vale... no es un Ferrari. Pero no esrá mal. Podéis darle un vistazo aquí.

Finalmente, agradecer todas estas muestras de cariño recibidas a lo largo de estos dos días. Pues de alguna manera he tenido un doble cumpleaños, los que me felicitaron durante mi 18-NOV y los que lo hicieron en el vuestro. Mi plan fue muy tranquilo. No hubo celebración... la guardo para cuando llegue en enero. Estáis tod@s invitad@s!

Gran abrazo.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

byron bay - nimbin - yamba

ACTUALIZACIÓN FOTOS: Byron Bay
ACTUALIZACIÓN FOTOS: Nimbin

Hoy os voy a hablar de Nimbin, en lo que ha sido mi próxima estación después de Byron Bay.

Nimbin se podría bien definir como la capital del Cannabis en Australia. Nada más llegar ya puedes sentir la atmósfera tranquila, relajada y calmada en la que vive la gente. En mi vida vi algo más hippie que este pueblo, y tiene su encanto. Tiendas de pulseras por doquier, furgonetas pintadas de variopintos colores, millones de tributos a la marihuana...


Este pueblo, cada primeros de mayo celebra su fiesta: el MARDI GRASS. Se trata de una fiesta protesta donde se pide, entre otras cosas, la legalización de la marihuana. Y después de ver varios letreros promocionales tengo que admitir que los tíos tienen su gracia...


Eso sí. Nimbin podría donarse a la ciencia para estudiar los efectos que tiene fumar droga a corto, mediano y largo plazo. Y creedme que los resultados son contundentes...

Después de dedicar dos horas al pueblo, he puesto ruta a Yamba, pueblo considerado como el más bonito de Australia. Atmósfera relajada de nuevo, playas increíbles... me encanta. He planeado pasar las dos próximas noches, así mañana tendré tiempo seguramente de hacer unas clases de surf (que ya tengo ganas) y si puedo una ruta que organiza mi hostel donde se trata de saltar desde rocas en lagos naturales de agua dulce. Veremos!!

Como curiosidad, hoy he visto una iglesia que se vendía por una inmobiliaria... te la vendían como una casa. Genial! Lo mejor... ya está vendida jaja. Dos baños, salón-comedor... ideal para parejas, vaya. Se vive como Dios!



También he actualizado con fotos! Espero que os gusten.

Gran abrazo!

PD: Muchísimas gracias por las felicitaciones y las muestras de cariño... impagables. Os quiero :-) En especial al Avi, por supuestísimo.

martes, 17 de noviembre de 2009

byron bay

ACTUALIZACIÓN FOTOS: último día en la universidad

ACTUALIZACIÓN FOTOS: último día en Varsity



Bien, primero asumir mi responsabilidad por la dejadez del blog últimamente... en estas dos últimas semanas han pasado cosas, tantas que bastante trabajo tenía en mantener actualizado mi correo electrónico y lo justito del facebook...

Dicho esto, vamos a ponernos al día. A día de hoy ya he dejado mi aventura universitaria, y me he puesto manos a la obra en eso de volver a viajar. Tenía muchas ganas, pero después del triste adiós de toda la gente de Varsity, necesito unos días para cambiar el chip. Tengo la sensación que después de esto, Australia ya ha caducado y le ha llegado el turno a Nueva Zelanda, en lo que ya será mi última etapa antes de volver.

Debo decir que me he sentido muy orgulloso y contento del cariño recibido por todos mis amigos en la Sunshine Coast. Realmente he notado que sentían mi marcha, como yo sentía también el dejar de ver a lo que ha sido mi familia aquí. Muchos de ellos son europeos, y sé que tarde o temprano los volveré a ver. Otros se quedan aquí en Australia, y quién sabe cuando los volveré a ver... si los veo. Sea como sea, ese era el sentimiento que quería tener el día de mi marcha, así que me doy por satisfecho.

Ayer llegué a Byron Bay, un pueblo hippie y surfero que está a 3 horas al sur de la Sunshine Coast. Me he acomodado en un hostel muy perroflauta, y que te ayuda a entrar en la onda de este pueblo. La verdad es que aún por esa morriña que tengo me cuesta ponerme en plan turista, pero hoy por la mañana me he dado un paseo por la bonita playa que discurre por toda su costa, y también me he dado un paseo por el faro que lo alumbra. Como curiosidad, decir que he estado en el punto que se encuentra más al este de Australia. También he podido ver paisajes impresionantes. Ahora me encuentro en el hostel pendiente de acabar de ultimar los pocos detalles que quedan de mis últimos días en Australia... después quería ir a ver un famoso bar que hay en Byron Bay, pero el tiempo ha hecho un giro de 180º y parece que va a llover, como ya ocurrió la última vez que estuve aquí...

Mis planes más próximos son, para mañana, partir temprano y visitar otro pueblo hippie, llamado Nimbin, donde una vez al año celebran su particular fiesta “Mardi Grass”. Después supongo que haré noche en un pueblo costero de Yamba, el lugar más bonito de Australia según una revista que compré. Después de eso, igual ya vaya directamente hacia Sydney, y visite las Blue Mountains, a 50 Km de la ciudad. De ahí a Melbourne para luego partir a Tasmania. Sin prisa pero sin pausa, porque quiero estar un mínimo de 10 días en Tasmania.

Disculparme también por los cumpleaños que me habría gustado felicitar pero no he hecho. Clàudia, Luis, Anna cosineta... y alguno más que se me debe haber olvidado jeje.

Un abrazo grande!!!